Intento de hilo...
- 14 jun 2020
- 5 Min. de lectura
Les voy a contar como fue que me di cuenta que estaba embarazada y de cómo se lo negué a mi papá, cuando ya traía tremenda panza diciendo “a mí eso no me va a pasar”

Abro hilo..

Cuando tenía 21 y podía considerarme aún una escuincla inútil para mis papás, les confirme que así era. Pues tenía un novio con el que llevaba más de 2 años y que había conocido en la secundaria, (no le daremos nombre porque ya no tiene caso)

Después de 2 años de una bonita pero tóxica relación, en la que él era mi mundo y yo era la mitad del suyo,

nos íbamos de fiesta y nos emborrachábamos juntos, lo acompañaba a sus partidos de americano los fines de semana y de ahí pura pinshi pary (sexo, drogas y rock & roll) con sus cuates.

Me alejé de todos mis amigos por andar con él y con los suyos (no hagan eso nunca, por más formal que sea, los amigues no se dejan nunca)

Bueno, pues ya saben, los 20’s, primavera, casa sola (porque en ese tiempo mis papás iban todos los días a casa de mi abuela porque estaba muy malita - si ya sé, soy muy mala hija, nieta y ahora madre también-), pues el novio mío y yo nos dedicamos darle vuelo a la hilacha como si no hubiera un mañana

Y en una de esas tantas luchas cual triple AAA, con salto de tigre y todo, ¡el chicle pegó! (Entiéndase que sus genes nadaron rápido hacia mi óvulo que se encontraba en el momento exacto como dando la bienvenida y pues, salí embarazada).
Obvio en ese momento no me di cuenta, tampoco es que a los minutos uno ya sepa que el chicle pegó, pero después haciendo reflexión, si creo saber el momento exacto en el que pasó.

Bueno, pues pasaron 15 días, si, ¡QUINCE DÍAS! y pues yo normal, como cualquier estudiante que dedica su vida a la fiesta, iba a la escuela, veía a mi novio y luego dormía todo el día y eso nunca será un signo de alerta en mí,

pero una noche, al cambiarme para dormir, me percate de una sensibilidad en una parte de mi cuerpo que NUNCA Y JAMÁSMENTE me había dolido antes, pero en algún momento, mi hermana y cuñadas, que recién habían tenido a mis sobrinos, me habían comentado que les pasaba durante su embarazo y pues yo con cara de ¡qué está pasandaaaaaa! Esto no es normal.

Baje a ver a mi cuñada experta que ya tenía 2 hijos en su haber y que estaba con mi hermano. Les conté sobre mi sospecha al tener ese síntoma y enseguida me dijo mi cuñada “creo que si estás embarazada”

Noooooo!!! pensé “¡¡no es posible, no hay manera!!”

o sea, si habíamos tenido el delicioso, pero segura estaba que no podía tener hijos (una idea estúpida que nos rondaba en esa época, aquí confirmo que si estaba bien tonta todavía)

Pues bueno, para no hacerle al vivo a los 2 días fui a hacerme una prueba de sangre, para salir de dudas, después me fui a la escuela y luego regresé por los resultados acompañada de una amiga.
Cuando me dieron el sobre, fue como capítulo de Casos de la Vida Real o La Mano Peluda, todo en cámara lenta, al sacar la hoja, ni leí todo lo que decía, sólo destacó entre lo blanco del papel la palabra: POSITIVO

Madres!!! Casi me desmayo de la impresión, ¡mi vida se había acabadooo! Qué chingados iba yo a hacer con un chamaco cuando yo aún era una niña y tenía tanto por hacer???.

Me senté a llorar amargamente porque todo se había ido al caño, y por la avalancha de madrazos que me iba a dar mi papá. Pensé en la decepción que le iba a dar, me caería del altar en el que me tenía. Y si, me bajé del altar.

Ya me veía yo cubierta con un escudo de acero yendo a decirle que estaba embarazada y él diciéndome hasta de lo que me iba a morir “hija de tu rpm mala hija, desconsiderada” “te lo dimos todo y ve cómo nos pagas” era lo mínimo que esperaba.

Total, le conté a mi novio y padre de mi hija, él muy considerado, me dijo “te apoyo en lo que decidas”. Ahora entiendo que me dejo solita la decisión de todo este pedo, pero no me sorprende.

Pasaron algunas semanas y a mi enseguida me empezó a crecer la panza o tal vez, simplemente deje de sumirla y mi ropa empezó a quedarme justa

Aún no me animaba a contarles nada, en mi familia sólo mi cuñada y mi hermano sabían de mi embarazo y toda la familia de mi novio, que la verdad desde que supieron que traía sus genes en mi vientre se portaron bien chidos, me compraron ropa y hasta me consentían. Gracias por eso, si es que lo leen, los llevo en mi corazón.

Aún no encontraba el momento perfecto para contarle a mis padres y un domingo por la tarde, mi sobrino más grande que ya tenía como 4 años me dijo “tía, llévame a la tienda” y pues yo con mis antojos dije, “va, ¡vamos!”

Pero como yo era súper considerada, primero bajé a preguntarle a mi padre que veía la tele como cualquier domingo, si quería que le trajera algo y él dejo de mirar la tele para verme mientras pensaba que se le antojaba, se me quedó viendo a la panza y me dijo… “no nada, pero oye, ¡estás embarazada? Se te ve una panzota” con una cara así…

Y yo por dentro, pensando … Qué le digo? Y si salgo corriendo o me subo a mi cuarto y desde ahí le grito que si? Si le digo que si ¡estoy muerta!

No sé cuanto tiempo pasó, pero para mí fue una eternidad y le dije “ay no pá! Cómo crees?.. a mi eso nunca me va a pasar, o sea, más bien ando inflamada”

Y pues después de eso ya no fuimos a la tienda, subí al cuarto de mi madre con la idea de que debí decir que si y donde estaba mi sobri esperándome y le dije “enano, mejor vamos luego a la tienda va?” y pues él como era un niño todo lindo, tierno y entendido, no me hizo berrinche y se quedó a ver tele conmigo.

Ya cuando tuve 3 meses y medio, con una panza que ocultaba como podía, mi mamá me llamó y me dijo "queremos platicar contigo", mi papá estaba sentado en la sala sin ver la tele, supe entonces que era algo serio. Me senté en un sillón, tratando de taparme la panza aún y me dijo “¿estás embarazada?” … (ya lo sabíaaaaaaaan)
Mi hermano y mi cuñada le dijeron a mi mamá y ella a mi papá.

era el momento, busqué en mí, todo el valor que encontré y les dije que sí, que iban a ser abuelos por 5ª vez, mientras cerraba mis ojitos y me hacía más bolita esperando que me llovieran los chingadazos o me cayera al menos, el control de la tele; pero después de un tiempo considerable, no, no me aventó nada, ni me dijo nada.

Obviamente estaba enojado, decepcionado y triste, pero les conté que el embarazo iba muy bien y que tenía el apoyo del papá y su familia y pues, aunque ese apoyo no fue permanente, mis padres con el tiempo se involucraron en el embarazo, me apoyaron y ahora mi hija tiene 16 años y es una hermosa, risueña y odiosa adolescente, que hizo de ellos unos abuelos maravillosos y a mí, un intento de buena madre.



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