Para todos a los que un día les dije “te amo”, hoy les digo: ¡Gracias!
- 19 jun 2021
- 2 Min. de lectura
Siempre fui honesta, leal y real, si un día dije “te amo” es porque fue cierto, porque lo sentí en alguna parte de mi ser, de mi alma y de mi cuerpo, porque desde las entrañas hasta la piel lo vibraba. Gracias a cada uno de ellos, hoy soy quien soy, hoy soy capaz de amar cada vez con más intensidad, pero también con más mesura, no llevo prisa por amar, porque amar a quien no me correspondió me hizo darme unos buenos chingadazos, soy valiente e irreverente, me levantaba y de nuevo me azotaba, creo que hubo un tiempo en que le agarré cariño a los chingadazos, pero es cierto que uno se cansa, que la edad merma y que de los errores se aprende.
Hoy les agradezco mucho, porque cada uno de esos hombres que recibieron de mi un honesto “te amo” - y estoy segura que alguno que otro también me amo -, porque gracias a ellos ahora soy más fuerte y más sabia, porque, aunque me tardé un tiempo y, aún estoy en proceso, ya puedo decir que estoy segura de lo que NO quiero en el amor.
No quiero sobresaltos, no quiero inseguridades, no quiero intrigas, ni sospechas, no quiero dudas, no quiero mentiras, ni medias tintas, menos quiero egoísmos, no quiero súbditos, ni promesas eternas, lo que sí quiero es certeza y honestidad, seguridad de que lo que quieren es estar conmigo, aún sin saber si es para siempre o si mañana se va todo a la mierda, quiero la tranquilidad de que cada una de las noches que pase a mi lado, es porque es su voluntad, quiero risas y sonrisas de complicidad, quiero tardes de películas y caminatas largas, abrazos profundos, besos chiquitos y también largos y apasionados, quiero y necesito la paz de saber que me elige todos los días, como yo lo elijo a él y que cuando ya no lo sienta, tenga el valor de decirme adiós sin miedo a lastimarme, porque prefiero los finales rápidos a las largas agonías.
Quiero un amor de esos de película, de comedia romántica, porque para mi vida no me gustan los dramas, quiero que no tenga miedo de amar, que sea capaz de enfrentar dragones y piratas por salvarme de la obscuridad a la que los demonios de mi cabeza me arrastran, que enfrente con verdades y con espadas las adversidades, que no le tenga miedo a las discusiones, porque no todo será miel sobre hojuelas y que aunque le caguen mis manías, se las aguante.
Quiero un amor sin miedo a no saber qué pasará mañana y porque ahora también ya sé lo que quiero, les digo: ¡Gracias!, porque de no haberlos conocido, hoy seguiría creyendo que quien me ama me lastima, que el amor es dolor y sufrimiento y si eso fuera verdad, preferiría quedarme sin amar.



Comentarios