top of page

Y todo por un mensaje...

  • 30 may 2020
  • 3 Min. de lectura

Les voy a contar, por qué creo que estoy bien pendeja.


A veces creo que las cosas no van a funcionar, y es que mi maldito pesimismo o tal vez es que he tenido tan malas experiencias en la chingada vida con esto de las relaciones amorosas, que, aunque ya lleve un buen tiempo con alguien o tenga años de conocerlo y sepa que me quieren en serio, apenas algo se torna un poco raro o difícil y ya creo que se va a ir a la mierda.


Y sé que estoy loca, - eso nadie lo pone a discusión – pero es que aunque me jacto de ser una mujer muy práctica y diferente a la gran mayoría, porque evito los pleitos y en cambio prefiero discusión tranquila, porque antes de pensar en hacer un desmadre prefiero preguntar, porque soy incapaz de revisar su celular, o redes sociales para saber con quién habla e invadir su privacidad – aunque el diablo es puerco y he sido tentada a hacerlo -, porque prefiero que se vaya con sus cuates a divertir de vez en cuando a que me esté jodiendo la existencia estando de mal humor, o porque si me preguntan por qué estoy enojada, respondo con la razón de porque mi cara de dos metros; pero aun así, muchas veces he sido llamada a caer en las garras del drama, llevando al máximo nivel mi molestia, porque el muy cabrón no me contestó un mensaje, pero es que mi maldita forma de ser, no me permite creer que una persona no tenga ni un pinche minuto en TODO el día - ni cuando va a cagar – para contestar un mensaje, y es aquí cuando creo que todo se puede estar yendo a la mierda.


Trato de ser positiva y pensar “seguro tuvo un mal día y prefiere no hablar con nadie” y ¡huevos!, o sea ¿por qué? ¿Por qué si él tuvo un mal día, es una pinche justificación para ignorarme? Ok, entonces, cuando a mí me esté llevando la chingada, lo voy a ignorar. No, ¡maldita sea!, no puedo; mis estúpidas ganas de saber de él no me permiten no contestarle, ¿ya ven como si estoy bien pendeja?


Pero bueno, supongamos que me calmo, hago mis respiraciones profundas, veo mi serie favorita – por cierto, Dark ¡está muy buena! – me olvidó de todo y mañana será otro día, en el que haré mi mejor esfuerzo por ignorarlo, en caso de que se digne a escribirme; pero y ¿si no me escribe?, ahora si ¿ya puedo pensar que todo está mal y ya no quiere nada conmigo?


Las noches son una tortura, porque, aunque me encuentro en aparente calma, mi maldito subconsciente no ha dejado de pensar en el por qué este cabrón no me contestó en todo el día y aunque intento dormir, la idea da vueltas por mi cabeza como ratón de laboratorio en laberinto, me despierto con frecuencia y reviso el celular esperando tener un mensaje suyo y así, hasta que amanece y ese mensaje no llegó y si, sí, me enoja que me haya contestado cuando yo estaba dormida.


Lo peor pasa cuando al fin me escribe, y él todo descarado me dice “hola mi amor”, inmediatamente pienso … “¡¡¡¿hola mi amor?!!! Hace 24 horas o más que no sé de ti y me saludas como si nada, ¿Qué chingados pasa por tu cabeza cuando decides no contestarme en un día o dos y de repente saludas así?” - Que alguien me explique - y yo contestó “hola mi vida, ¿cómo estás?”


Me pide que lo perdone por no haberme contestado antes, pero tuvo un día difícil y no quería hablar con nadie, yo olvido todo el drama del día anterior y sigo creyendo en el amor. Así son estas cosas en la vida diaria de una loca como yo.

 
 
 

Comentarios


Drop Me a Line, Let Me Know What You Think

Thanks for submitting!

© 2023 by Train of Thoughts. Proudly created with Wix.com

bottom of page